La naturaleza es un mosaico infinitamente diverso. Cada pieza –animales, plantas, hongos y hasta virus y bacterias- juega un papel trascendente e insustituible. Miles de millones de años han sido necesarios para llegar al magnífico mundo en el que vivimos. Los humanos hemos cambiado su equilibrio hasta una situación más que crítica, en la que todos estamos amenazados. Su indescriptible diversidad de vida está en el mayor riesgo, una diversidad de la que dependemos para alimentación, energía, medicinas, abrigo, recreación, etc. Pero más allá de nuestras necesidades de supervivencia, no tenemos el derecho de destruir esta obra maestra de millones de criaturas.

 

Es tiempo de decidir. Tenemos que escoger si nuestras actividades y actitudes llevan a la destrucción de la Naturaleza –y de nosotros mismos como parte de ella- o a su preservación. No hay otro rompecabezas como este en todo el universo, ni tendremos una segunda oportunidad. Las piezas están es tus manos.

 

Esta serie constituye un homenaje a la gente de Ruanda, ese país de las mil colinas y las mil sonrisas. A pesar de su dramática historia y de los muchos problemas que enfrenta, apuesta por una economía verde y políticas alternativas en las que ambos, hombre y naturaleza, puedan beneficiarse el uno del otro; donde el respeto y la preservación de la naturaleza conduzcan a la salud y prosperidad de su población. Nosotros también apostamos por Ruanda, como un ejemplo para el resto del mundo.

 

El trabajo fue hecho bajo invitación de Art Works for Change y con el apoyo de Naciones Unidas para el Medio Ambiente, para la celebración del Día Mundial del Ambiente 2010, dedicado a la biodiversidad.

Antonio Briceño 

Abril 2010

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