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Los 

WICHÍ

Proyecto realizado con el respaldo de la

Corporación Andina de Fomento CAF

Los wichí, del Gran Chaco Argentino

-No-p´alha. El Hombre Antiguo. (Tuku Isek Martínez)

No-p’alha, “Hombre antiguo” suele mostrarse con forma de un niño de pequeño tamaño, como un muñeco. Vive en huecos de árboles, en bosques de “palo blanco” (Calycophyllum multiflorum) o en otras zonas del monte donde hay árboles gruesos y huecos. Aunque no es malo, la gente suele asustarse al verlo.

 

-Achisna-p’alha. Mujer ancestral. (Karina Mendoza)

 

Con este nombre los wichís se refieren a espíritus que son mujeres y se destacan por robar los husek de hombres wichís. En general, son mujeres bellas, suelen tener los pómulos pintados y cargar algún botijo. Algunos sostienen que P’alha es la dueña de casi todas las plantas alimenticias que las mujeres recolectan en el monte, así como de las presas de caza de los hombres. Se deja ver y asusta cuando se extraen frutos en demasía o se desperdicia lo recolectado. Vive en bosques tupidos y desiertos, lejos del ruido de los humanos. P’alha elige a determinados hombres y los lleva con ella para enseñarle acerca de los animales. Si el hombre no acepta ir con ella, luego enferma y muere, pero si confía en ella y la escucha, desde entonces siempre tiene “suerte” en la caza y logra atrapar a cualquier animal que él quiera. 

-Pelhay. La tormenta. (Eugenio Martínez)

 

Pelhay es el espíritu de los truenos. El ruido que hace el trueno se debe a que Pelhay se sacude. Este espíritu tiene numerosos espíritus auxiliares, a quienes dirige y ordena. Todos ellos tienen forma de ‘comadreja’ (Didelphis albiventris). En el mes de agosto, Pelhay manda a sus ayudantes a observar a los humanos, indicándoles que se porten bien, que no hagan daño. 

-Palha. La Sirena. (Hokinaj Élida Mendoza)

 

P’alha es una mujer espiritual que vive en el agua, en cuerpos de agua permanentes (ríos, cañadas, lagunas). A estas P’alha los criollos locales las llaman “sirena”. El río Bermejo está repleto de estos seres; cuando éste está crecido, las P’alha van al norte y cuando llegan se transforman en remolino y regresan. En el camino de ida o de vuelta, cuando encuentran algo de agua se quedan allí. Este espíritu se roba a los hombres (su husek) porque se enamora de ellos. Cuando esto ocurre, si el hombre logra escapar y se casa con alguna mujer wichí, al tiempo ésta muere. Cuando un hombre se ahoga en el río es porque P’alha lo llevó consigo. Algunas mujeres ven a P’alha, pero a ellas no les pasa nada. Cuando un cuerpo de agua está habitado por P’alha, los wichís no beben ese agua, ya que es amarga (tapay) y si se ingiere provoca vómitos y en ocasiones la muerte. Sin embargo, cuando P’alha se retira de allí el agua se vuelve potable.

​-Chophot. La Araña. (Isabel Ruarte)

​En la mitología del pueblo wichí, la araña (conocida afectuosamente en los relatos tradicionales como la "abuelita araña") forma parte del grupo de animales primordiales que participan en los mitos cosmogónicos. Representa la paciencia, el respeto mutuo y la convivencia armónica del monte. Aparece en la tradición oral explicativa como la entidad que enseñó a las primeras mujeres wichí a hilar y tejer. Al observar cómo Chophot tejía sus redes con paciencia y precisión geométrica utilizando los hilos que salían de su cuerpo, la comunidad aprendió a procesar las fibras de la planta de chaguar para confeccionar sus tradicionales redes de pesca, bolsas (yicas) y prendas, fundamentales para la subsistencia en el monte.

-Jayawu. El primer chamán. (Abel Mendoza)

 

Jayawu es el primer chamán y de él proviene el poder de todos los demás. Es él quien conoce y domina a los espíritus peligrosos, causantes de las enfermedades. Su mediación con estos espíritus le permite llegar a un equilibrio en el que pueden coexistir con los humanos. El chamán es el conector entre el mundo natural y el sobrenatural. Ellos son los intermediarios entre la gente y los “dueños” de espacios y seres: son los encargados de pactar con los “dueños” para que la gente pueda cazar o recolectar la especie por él protegida, de revertir las consecuencias de transgresiones que ya acontecieron, y de calmar las dolencias y enfermedades que afligen a la  gente, todas ellas producto del actuar de un espíritu.

-Hataj. Dueño del Cebil. (Eugenio Martínez)

 

El cebil es la planta sagrada por excelencia entre los wichí. Se trata de una leguminosa cuyas semillas son trituradas y se fuman en pipas especiales, acto sumamente solemne que suele ser guiado por los chamanes en rituales colectivos.

Mediante el consumo de semillas de “cebil” (Anadenanthera colubrina) y una ceremonia específica, el jayawu entra en trance y su husek (alma) viaja a encontrarse con los espíritus. Estos ritos, hoy no tan frecuentes, se efectúan principalmente para curar enfermedades, que según los wichís siempre se deben al robo del husek de la persona por parte de algún espíritu, por lo general maligno (ahot o “demonio”). El objetivo de los viajes espirituales de los chamanes es encontrar al espíritu responsable del rapto y enfrentarlo (lucha y/o pacta con él) para que le devuelva el husek robado y devolverlo al cuerpo del enfermo, quien luego comienza a sanar. 

-Tojkuaj. El tío travieso. (Juan Mendoza)

 

Tojkuaj es el héroe mitológico wichí, aunque su camino no es siemprerecto. Suele ser irreverente, curioso, abusador. Es el burlador burlado, causante de problemas, que nunca respeta las normas y siempre infringe las prohibiciones. Al principio de los tiempos, el agua estaba acumulada dentro del tronco hinchado del sagrado árbol Yuchán, donde se ocultaba el pez dorado, cuya pesca estaba prohibida. Tojkuaj disparó una flecha con la intención de pescarlo, pero no lo logró, aunque la herida que causó al árbol permitió que el agua escapara. Entonces los ancianos condenaron a Tojkuaj a vagar por el mundo con su bastón. Allí donde posaba su bastón, brotaba el agua. Gracias a su infracción, tenemos los ríos que nos dan agua y pesca. Con el tiempo, Tojkuaj murió, pero quedaron sus rastros: su pelo quedó como los líquenes que cuelgan de los árboles –por eso se le llama también Pelo de Liquen–. Su espíritu sigue presente y puede encarnarse en lo que quiere. Se dice que se oculta tras los árboles y que nunca mira a los ojos.

-Samuk. El espíritu de las plantas mágicas y la atracción. (Candela Mendoza)

 

Samuk, además de ser el espíritu dueño de las plantas mágicas, es la fuerza que une a la gente. Es el poder de la atracción, pero no solamente de los amantes, sino de todas las personas que se quieren, que sienten empatía: los amigos, los hermanos, los familiares. Samuk es también la poderosa y misteriosa energía del amor. Se trata de un espíritu hermoso, elegante y lleno de gracia, que aparece en forma masculina ante las mujeres y en forma femenina ante los hombres. Su dominio del reino de las plantas mágicas y al mismo tiempo del mundo del amor nos revela que el amor es una alucinación.

Algunos textos tomados de:

María Eugenia Suárez. Espíritus vinculados con el

bosque y sus plantas en el mundo

de los wichís del Chaco Semiárido

salteño, Argentina.

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